La restauradora viñamarina de cuerpos y almas

by backpro

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Hace dos años un montículo en su pecho comenzó una historia que terminó este 8 de marzo, con el alta médica al cáncer de mama que la aquejaba. Hoy, con esa experiencia a cuestas, más lo que vivió desde niña con la enfermedad de su madre, creó la Fundación Expande Vida, que busca reconstruir los cuerpos y almas de miles de mujeres.

Expande Vida, la fundación que ya da sus primeros pasos gracias al cáncer

La ducha matinal de Carolina Leonardini (45) ese 20 de marzo, hace ya dos años, dejó de ser la típica rutina diaria. Después de lavarse el pelo y enjabonarse, la precaución que tuvo desde pequeña la obligaba todo los días a comprobar que en sus mamas no existiera nada diferente. Pero ese día fue distinto. Un montículo que se asomaba por la parte superior de uno de sus pechos cambiaría su historia para siempre, y no solo la de ella, sino que la de muchas mujeres. Pero eso ella ni lo sospechaba.

Como ya estaba advertida de que algo así podía pasar – su madre falleció de cáncer de mamas cuando ella se empinaba a los 19 años – tenía los contactos a la mano y a los pocos días pudo ubicar un médico que la revisó y le confirmó, tras nuevos análisis, su temor más grande. Lo único que no quería era repetir esa historia que ya conocía y que tanto dolor le había causado, así que se hizo una primera operación de mastectomía en ambas mamas, para evitar que cualquier rastro del cáncer se propagara a la otra y/o a algún otro órgano cercano.

“A mi mamá le dejaron un pedazo de grasa quirúrgica adentro… estoy hablando de los años 70, cuando no había ecografía ni nada. Me imagino que el doctor notó que había un tumor y entró al pabellón, pero al abrir se dio cuenta de que no era solo un tumor, si no que estaba mucho más expandido, así que le hicieron una mastectomía sin que ella lo hubiera consentido. Cuando despertó, se dio cuenta de la mutilación feroz que le habían hecho, porque eran las técnicas que existen hoy. el problema más grande es que no se recuperó por muchas semanas, seguía con fiebre y volviendo a la clínica. Cuando se fue a Argentina le detectaron la negligencia… habían dejado un pedazo de gasa infectada dentro de su cuerpo, así que la operaron y vivió 15 años más. Fue por esa pésima experiencia que yo me propuse no tener que pasar por lo mismo y desde chica me preocupé, revisando con qué doctores me trataba por ejemplo, ahora que hay más acceso a la información con el internet, y haciéndome la mastectomía de ambas ‘pechugas’ cuando supe”, narra Carolina.

En el minuto que el especialista le dice que puede ser cáncer la hizo llenar una ficha GES y leyó que decía: “cáncer de mamas”. Ahí se dio cuenta del o que estaba pasando. “Fue Heavy”, exclama Carolina, hoy con sus dos mamas en perfectas condiciones, una familia feliz y una fundación llamada Expande Vida que la semana pasada acaba de conformarse legalmente con el objetivo de ayudar a reconstruir los cuerpos y las vidas de las mujeres con cáncer de mama en Viña, en la Región de Valparaíso y en todo Chile, si es posible.

“En ese momento y hasta hace poco, nunca jamás me imaginé que me iban a pasar tantas cosas buenas… a pesar del cáncer”. A pesar de aquella primera célula muerta.


CUATRO MESES DE TRABAJO

El 8 de marzo de este año a Carolina Leonardini le dieron el alta médica de su cáncer. Ese mismo día también lograron la personalidad jurídica de la fundación que creó junto a su marido y periodista, al igual que ella, Rodrigo Valenzuela, y a varios colaboradores voluntarios, entre mujeres con experiencias similares, psicólogas, abogados, auditores y otros.

Pero cuando verdaderamente nació Expande Vida fue en octubre del año pasado, luego de un testimonio publicado por Leonardini en la Revista Paula. “A partir de ahí recibió muchos correos, llamados, más de 100 mujeres en muy corto tiempo buscaban información y consejo Ahí me di cuenta del o sensible que es el tema y de la gran cantidad de gente que está afectada por esto, porque no solo te buscan pacientes, también me llaman hermanas de pacientes, la persona que las tiene que cuidar cuando van a empezar con una quimio… no saben cuáles son los efectos, que tan grave es. Ha una gran desinformación me preguntaban cómo funciona el Auge, qué diferencia hay entre el servicio público y el sistema privado de salud en estos casos y, por mi experiencia sobre la marcha me he ido haciendo experta en el tema”.

De hecho, lo que busca hacer la fundación es informar, pero también costear la reconstrucción mamaria a las mujeres que tienen un diagnóstico de cáncer de mamas con indicación de mastectomía. Incluso ya tienen un caso de una mujer de 36 años en San Felipe con el que están trabajando, todo claro, con donaciones de los propios voluntarios por ahora.


 

 

CURRICULUM AL BOLSILLO

Desde niña, la perseverancia e inteligencia de Carolina Leonardini la llevaron a estar en los mejores colegios, a ganarse una beca para estudiar en el extranjero al salir de la universidad, a ser una de las mejores alumnas de Periodismo en la Universidad Viña del Mar (UVM), a estudiar un diplomado en Comunicación Institucional para organizaciones sin fines de lucro y en Comunicación Empresarial en la Universidad de Luneburg, Alemania, a ser jefa de la carrera de Periodismo de la UVM años más tarde y a obtener el grado de Doctora en Salud y Bienestar en la Universidad de Lancaster, Inglaterra.

Pese a todo ese currículum, lo único que quiere hacer es simplemente dirigir la fundación que acaba de nacer. Ya están trabajando en algunos eventos para recibir donaciones de empresas y personas naturales, y para ser parte de la agenda en Viña del Mar y la región. De hecho, están respaldados por el propio municipio, según cuenta.

Cuando busca explicar sus motivaciones, Carolina Leonardini recuerda a Angelina Jolie. Busca aclarar, primero que el que la estrella de Hollywood se haya hecho una mastectomía preventiva es una señal potente para el movimiento que busca impulsar. También dice que eso demuestra que no es una enfermedad que discrimine clases sociales o fama, y que no se trata de un tema meramente estético.

“Ella no tenía cáncer, pero fue súper relevante. Esto hay que desmarcarlo de la parte frívola, no significa que sea una forma de tener ‘pechugas’ nuevas porque si… tampoco en la Fundación estamos llamando a que las mujeres con una carga genética de cáncer lo practiquen, eso es una decisión voluntaria, pero quienes tengan un diagnóstico de cáncer con indicación de mastectomía, por el tipo de tumor tan invasivo, pueden optar a sacárselas y luego reconstruirlas. Eso tiene un sentido sanitario en cuanto a evitar el riesgo de reincidencia, y también facilita el proceso de rehabilitación y de reconstrucción estética y emocional”, dice.

Revisa la entrevista aquí


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